martes, 29 de mayo de 2012

Objetivo y desafío

Luego de la experiencia piloto desarrollada durante seis años en el sitio del Combate de San Pedro (1807), en el Departamento de Colonia, se formó un equipo interdisciplinario que se lanza a un nuevo y más ambicioso desafío: la detección de diversos campos de batalla no explorados en el territorio de la República Oriental del Uruguay.
De este modo, cruciales hechos de armas de la historia nacional dejarán de ser simples referencias en los libros y calendarios, bronce en los monumentos, o descripciones tácticas sólo entendibles para expertos.
Viejos croquis de combates cotejados con imágenes satelitales llevarán a los investigadores a las carreteras del país hasta que su intuición indique el lugar y el detector de metales confirme sus sospechas.

Tras las huellas de la batalla

¿Qué poderosa fuerza pudo vencer al instinto de conservación de aquellos orientales que avanzaron por diversos campos de batalla sin pensar en los proyectiles o los filos que pudieran detenerlos, en el fragor de la lucha por sus ideales?
Allí, muchos de ellos ofrendaron sus vidas como tributo a la independencia y a la identidad nacional. Hoy, esos sitios sagrados permanecen olvidados o apenas recordados por variopintos monolitos erigidos, la mayoría de las veces, lejos de su epicentro.
Desdibujados por la vegetación o simplemente ocultos bajo construcciones, ya no se perciben en ellos las huellas de las batallas, pero aún guardan en sus entrañas, a modo de cápsulas del tiempo, los objetos que podrían devolvernos la real dimensión del drama de aquellos seres sin nombre que combatieron para que el país fuera lo que es hoy.